DISCO SUCKS!

Para entender lo que pasó esa noche, tenemos que entender lo que pasaba en Estados Unidos durante los años 70/80, va un sumario bien condensado; * Sobre la gobernatura de Jimmy Carter, atravesando las recientes consecuencias del conflicto Arabe-Israelí, y en la etapa final de la invasión a Vietnam, se


Para entender lo que pasó esa noche, tenemos que entender lo que pasaba en Estados Unidos durante los años 70/80, va un sumario bien condensado;

  • Sobre la gobernatura de Jimmy Carter, atravesando las recientes consecuencias del conflicto Arabe-Israelí, y en la etapa final de la invasión a Vietnam, se gesta una implosión de culturas, opiniones y creencias, que competían por un espacio.
  • El escándalo de Watergate crea una ola de anarquismo y desconfianza que crecía exponencialmente. El propio Jimmy Carter llego a declarar publicamente una "Crisis de desconfianza estatal"
  • La lucha contra el racismo en los años 70's aún candente, seguía teniendo movimentos organizados y activos. Cómo los Black Panther y Black Power, seguían pisando fuerte tanto en activismo cómo en opinión pública, también así involucrando a la reciente ola de inmigrantes latinos.

El jueves 12 de julio de 1979 más de setenta mil personas se reunieron en Comiskey Park de Chicago en un partido que enfrentaba a los Chicago White Sox con los Detroit Tigers. Esta fue una de las mayores asistencias a estadios de la última década, lo curioso es, que la mayoría de los asistentes, ni siquiera estaban ahí por el baseball, sino por la destrucción organizada de miles de vinilos de música disco.

Steve Dahl un disc jockey de la época, en colaboración con Mike Veeck, gerente de promociones de los White Socks organizaron un medio tiempo insólito, bajo la campaña de "Disco Sucks!" convocaron a miles de personas que promulgaban una campaña de odio hacia la música disco, la cultura queer y las personas negras.


Dahl, semanas antes del partido, invitó a sus oyentes a llevar los discos que les gustaría ver destruidos, dato de color, a las personas que llevaran un vinilo para destruir, se les cobraría 98 centavos de dólar, una cuarta parte del costo natural de la entrada al partido.



Ahora, imaginate el siguiente cuadro, 55,000 personas en un estadio excedido en su capacidad, 15,ooo más afuera esperando entrar o tratando de colarse, y esto solo lo relativo al estadio. Figurate el tráfico que esto generó. Desde aquí todo pinta a desastre.


Empieza el partido, reina el caos y el desorden, gente alborotada, pancartas con mensajes de odio y el slogan "Disco Sucks!" por todos lados, fuegos artificiales, bengalas, escándalo. El campo de juego ya estaba repleto de basura mucho antes del medio tiempo, vinilos arrojados a los jugadores con la intención de lastimarles, botellas por doquier, resultado: el juego se cancela y los jugadores se encierran en sus vestidores temiendo por su seguridad.

A las 8:40 PM, aparece Dahl, vistiendo con uniforme y casco militar, entra en un Jeep militar al campo, acompañado de una modelo canónicamente bella, a lo que la gente responde con el cántico "Disco Sucks!" en coro y al unísono, haciéndolo claramente audible hasta fuera del estadio, donde la gente que esperaba entrar, también empezó a cantarlo. Acto seguido un contenedor gigante con cerca de 50,000 discos fue colocado al centro del campo, se hizo estallar una hielera llena de discos con fuegos artificiales para luego detonar el contenedor.

Dahl posando junto a dicho contenedor


Tal cual el rito invitaba, la gente se avalanchó al centro del campo, causando disturbios y hogueras alimentadas por los propios vinilos. La gente danzaba alrededor de ellas.

A eso de las 9:08 PM, la policía hizo presencia, y en menos de media hora, la situación fue controlada. La "Disco demolition night" llega a su fin.

Esta noche, fue una puesta en escena de intolerancia, no quemaban vinilos, quemaban una cultura, una cultura habitada por personas LGBTQ, negras y latinas.

"Disco sucks" no representaba el disgusto a la música disco, representaba el odio de la supremacía blanca hacia los avances que recientemente habían logrado las minorías. Y nos deja en claro una vez más, que la música no es ajena a nuestra realidad.

Bell Hooks

"La cultura es el espacio donde se forma el poder"

Para no perder la costumbre, te dejo una playlist con rolones de disco que escuchaba mientras investigué para este artículo


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